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SISS conoce experiencias internacionales para enfrentar cambio climático

La actividad es financiada por el Fondo de Cooperación Chile-México y se enmarca dentro del plan de trabajo que se encuentra desarrollando la SISS para recopilar información y definir brechas en el aseguramiento del agua potable en condiciones de estrés hídrico, en el contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial al número 6 que llama a mejorar la disponibilidad de los servicios de agua y saneamiento, la calidad, la gestión integrada del recurso, la gestión de la escasez y una mayor cooperación internacional en la gestión del agua.

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México, 09 de julio de 2018: Con el objetivo de conocer estrategias, planes y buenas prácticas aplicadas en el uso sustentable de los recursos hídricos en un escenario de cambio climático, un equipo multidisciplinario de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) realizó una pasantía en México para intercambiar las medidas implementadas por Chile y México para disminuir los efectos de la escasez hídrica en los servicios de agua potable.

La delegación chilena integrada por la abogada María Gabriela Molina, y los Ingenieros civiles Juan Pablo Jaque y Christian Lillo, desarrolló en el país azteca una serie de visitas técnicas y reuniones con autoridades, representantes del sector privado, centros de investigación y profesionales del ámbito sanitario y gestión de las aguas.

La actividades forman parte de la ejecución del proyecto 'Traspaso e intercambio de conocimientos, estrategias y acciones desarrolladas por Chile y México, para afrontar los efectos de la escasez hídrica en los servicios de agua potable, desarrollado en forma conjunta por la Comisión Nacional del Agua de México (CONAGUA) y la Superintendencia de Servicios Sanitarios de Chile (SISS); perteneciente al Fondo de Cooperación Chile-México, que coordina la Agencia Chilena de Cooperación  Internacional para el Desarrollo (AGCI) y la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID).

La agenda de los profesionales de la SISS se inició el pasado lunes 18 de junio con una ronda de reuniones en Ciudad de México donde se intercambiaron experiencias chilenas y mexicanas en materia regulatoria y de gobernanza para el aprovisionamiento de los servicios de agua potable y saneamiento de aguas servidas, así como políticas y herramientas dispuesta por México para hacer frente a la escasez de agua.

Si bien Chile presenta mejores tasas de cobertura y tratamiento de aguas servidas, el estudio de la experiencia mexicana es de interés para los profesionales, especialmente en cuanto la gestión de las aguas en México consagra el derecho humano al agua como una garantía constitucional; reconoce la gestión integrada de cuencas; establece el aprovechamiento de las aguas mediante concesión acotada al tiempo y caudal señalado en su título; las concesiones son otorgadas con diferenciaciones de uso, incluyendo en esto un sofisticado sistema de tarificación respecto del uso de las aguas; entre otras materias abordadas en las distintas reuniones y charlas a las que asistieron los profesionales.


La llave del agua del Valle de México.

El Valle de México es una subregión de la Región Hidrológico-Administrativa XIII, Aguas del Valle de México, con una extensión territorial de 9 mil 739 kilómetros cuadrados, con tres tipos de superficies: una montañosa, otra de lomerío y una zona plana. Es en ésta última donde se concentra la mayor mancha urbana, incluyendo la zona metropolitana del Valle de México; mientras que en las dos primeras ha habido un crecimiento de población urbana importante en los últimos años. Comprende 50 municipios del Estado de México, 15 de Hidalgo, cuatro de Tlaxcala y las 16 delegaciones de la Ciudad de México.

Existen dos fuentes principales que distribuyen el agua de tipo urbana al Valle de México, las cuales están compuestas por el sistema Lerma, administrado por el Gobierno del Distrito Federal (GDF), y el sistema Cutzamala, administrado por CONAGUA.

El programa de la misión de la SISS incluyó una serie de visitas técnicas a las distintas soluciones dispuestas por México, en el entendido que Chile y México enfrentan un denominador común en el manejo de la sequía; ambos países si bien cuentan con importantes reservas de agua, estas se encuentran distribuidas de forma desigual a lo largo de su territorio, resultando un gran desafío para la ingeniería el proveer de agua en zonas con escasez hídrica.

Las visitas técnicas comenzaron por el reconocimiento del Sistema de Cutzamala, que aporta el 25% del agua que consume el Valle de México, transportando el suministro por una distancia de 330 kilómetros con una elevación de más de 1.100 m desde Michoacán, pasando por el Estado de México, hasta la Zona Metropolitana del Valle de México, una de las urbes más pobladas y grandes del planeta con más de 21 millones de habitantes.

También realizaron un recorrido por el sistema de agua y drenaje de Ciudad de México, a lo cual recorrieron el Sistema de Pozos Profundos, obras únicas a nivel mundial que implicaron la perforación de pozos a 2.000 metros de profundad, desarrollados con técnicas de perforación de pozos petroleros y que tienen como objetivo dotar de agua a la delegación de Iztapalapa de la Ciudad de México, evitando la sobreexplotación de pozos más superficiales y con ello evitar el aumento del fenómeno de asentamiento o hundimiento del terreno de Ciudad de México, provocado principalmente por la extracción de agua de los mantos acuíferos del Valle de México, propiciado por la cada vez mayor demanda de agua de esta urbe.

En relación con el saneamiento de las aguas residuales del Valle de México, los profesionales realizaron visitas a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Atotonilco, la que, con una capacidad instalada de 35 mil litros por segundo, es considerada la planta de tratamiento de aguas servidas más grande de Latinoamérica y la cuarta a nivel mundial, teniendo como objetivo primordial la reutilización de las aguas servidas tratadas para el riego agrícola del Valle del Mezquital.

Sequía en el Istmo de Tehuantepec.

Posteriormente, la misión chilena se trasladó a Oaxaca, donde visitaron las obras del Programa Nacional para Captación de Agua de Lluvia y Ecotecnias en Zonas Rurales (PROCAPTAR), consistente en una solución de abastecimiento de agua potable y saneamiento mediante el almacenamiento de agua de lluvia y tecnologías de tratamiento de aguas residuales a nivel vivienda, y que actualmente beneficia a cerca de 54 mil mexicanos que habitan en zonas rurales con dificultades de índole técnica y económica para ser abastecidos mediante formas convencionales.

Los profesionales de la SISS se interiorizaron de la condición de sequía extrema que afecta al Istmo de Tehuantepec, que abarca los estados de Veracruz y Oaxaca, e incluye pequeñas áreas de Chiapas y Tabasco. La escasez hídrica que afecta a esa zona ha sido considerada la más grave de su historia, donde el fenómeno es atípico y se ha agudizado por el cambio climático, que ha mermado la presencia de lluvias en el territorio. Incluso la contingencia se ha agudizado derivado del factor contaminación de los ríos y de desforestación y tala inmoderada de árboles.

También visitaron la represa de Benito Juárez, ubicada en Jalapa del Marqués, que tiene una capacidad de 947 millones de metros cúbicos, pero que en sus niveles más críticos producto de la sequía de los últimos años ha funcionado con el 10% de su capacidad total. También recorrieron las obras de emergencia para enfrentar la sequía, entre ellas los pozos de extracción y obras de mitigación en el Istmo de Tehuantepec.

Los monitores de sequía en México.

México ha mostrado gran preocupación por vigilar la evolución del fenómeno de la sequía dado el impacto en la agricultura y crecimiento económico del país, para estos efectos cuenta con dos herramientas de seguimiento; el Monitor de Sequía en México (MSM), que a su vez forma parte del Monitor de Sequía de América del Norte (NADM), este se basa en la obtención e interpretación de diversos índices o indicadores de sequía, que determinan las regiones afectadas por este fenómeno, de acuerdo a la escala de intensidades que va desde Anormalmente seco (D0), Sequía moderada (D1), Sequía severa (D2), Sequía Extrema (D3) hasta Sequía excepcional (D4). Junto con ello, y más recientemente, México cuenta con el Monitor de Sequía Multivariado en México (MoSeMM), esta herramienta fue elaborada por la Universidad Autónoma de México (UNAM) y produce mapas que identifican de manera objetiva la evolución espacio-temporal de la magnitud y severidad de la sequía a nivel nacional, considerando diferentes escalas temporales, mediante la implementación de un marco de trabajo de análisis multi - variado, con datos de variables hidrológicas clave (lluvia, humedad y escurrimiento), para mejorar la definición del comienzo, la persistencia y fin de la sequía. Los profesionales de la SISS conocieron el marco teórico y operatividad de ambos sistemas al reunirse con académicos de la UNAM y el Servicio Meteorológico Nacional de México.

Sobre la base de los reportes de sequía de México el Estado de Baja California es unos de los sectores más afectados por la sequía, la que cubre en distintos grados casi la totalidad de su territorio. Dada la coyuntura de esta zona, los profesionales de la SISS conocieron la Planta Desalinizadora de Ensenada, la que con una capacidad de 250 l/seg es la predecesora de la que se tiene en proyecto que será la planta desaladora más grande de Latinoamérica, ubicada en la ciudad de Rosarito y cuyo diseño contempla una capacidad de producción de 2,200 litros por segundo. También en Baja California, los profesionales recorrieron las obras que conforman el Acueducto Río Colorado - Tijuana en Mexicali, incluyendo la presa Las Auras y la presa El Carrizo que permite una autonomía en el abastecimiento de agua potable por más de 6 meses para la localidad de Tecate y de 2 meses para la localidad de Tijuana, lo que otorga seguridad en el suministro en escenario de escasez hídrica, siendo importantes referentes en cuanto a seguridad del abastecimiento.

En los próximos meses, y como parte de la ejecución del proyecto, profesionales de la Conagua viajarán a Chile para conocer el escenario de escasez hídrica en Chile y las medidas adoptadas para asegurar el abastecimiento de agua potable y saneamiento en nuestro país. Dentro de las actividades en Chile, también se contempla la realización de un seminario, al que se invitarán a participar a los distintos organismos chilenos con injerencia en la gestión de las aguas, a la academia y público en general interesado en los desafíos que Chile y México ha debido enfrentar con ocasión de la sequía.

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