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SISS, cigiden, universidad de tokio, impacto sismico, agua potable urbana, colaboracion

SISS y CIGIDEN exploran instancias de colaboración para la gestión de riesgos de desastres.

Académica de la Universidad de Tokyo – Japón e investigadora de CIGIDEN, expuso ante profesionales de la SISS sobre el impacto sísmico en sistemas de agua potable urbanos.

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Santiago, 14 de mayo de 2018: En el marco del proceso permanente de actualización de conocimientos en materia de gestión de riesgos de desastres que se encuentra desarrollando la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS), un equipo de profesionales del organismo participó en una ponencia que dictó la Profesora de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Tokio, PhD Yolanda Alberto quien expuso un estudio sobre el “Daño y restauración de sistemas de agua potable en sismos recientes”, el cual recoge el comportamiento de los sistemas de abastecimiento de agua ante distintos terremotos recientes alrededor del mundo y las lecciones aprendidas de dichos eventos.

La académica se encuentra en nuestro país desarrollando actividades de transferencia de conocimiento científico en el Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN), y ha avanzado en una línea de investigación sobre el análisis del multiriesgo para los sistemas de distribución de agua potable, con el análisis de datos sobre el impacto de los terremotos en la infraestructura sanitaria.

La Profesora Alberto inició su ponencia explicando que el agua potable es uno de los elementos más importantes, porque el agua es esencial para los humanos y para sus actividades diarias, y es una de la líneas de vida esenciales con los que cuenta una ciudad moderna. “Durante un evento sísmico es importante que este sistema pueda continuar su funcionamiento para limitar la cantidad de daño posterior, por ejemplo, en caso de incendios y para que la zona afectada pueda volver a condiciones normales”, precisó.

La investigación recoge los casos de los daños en los sistemas de agua potable urbanos ocurridos tras los sismos de Maule ocurrido en Chile en 2010, Tohoku en Japón en el año 2011,  Kumamoto en Japón en 2016,  y Puebla –Morelos 2017 en México; de los cuales se extrajeron datos referidos al daño geotécnico, la afectación al sistema de agua potable, el tiempo de restauración del suministro de agua potable; y las lecciones aprendidas tras evaluar los riesgos, para diseñar estrategias que ayuden a mitigar los riesgos ante desastres naturales.

Presentó durante su exposición un marco de referencia del análisis sísmico de la red de agua potable, e introdujo los procedimientos para la cuantificación del daño en los componentes de un sistema de abastecimiento esperado por terremotos, con el objetivo de mitigar el riesgo, especialmente en las tuberías.

De esta manera detalló las diferentes metodologías para evaluar el comportamiento sísmico de los elementos de un sistema considerando su interconectividad y operación. Para ilustrar algunas de estas metodologías, se presentaron ejemplos de análisis en Japón, uno de los países con la cultura sísmica más desarrollada del mundo.  También se rescataron los fundamentos más importantes y se proporcionaron recomendaciones para mejorar la resiliencia de la red de agua en México y en Chile.

Desde las conclusiones del estudio, la profesora Alberto destacó que entre las lecciones aprendidas se encuentra la importancia de los planes de respuesta colaborativos entre el Estado y las empresas privadas; recolección de datos de fallas en sistemas georeferenciados para planes de respuesta en eventos futuros y reparación y/o reemplazo; estimación de horas hombre para recolección de  información y reparaciones; Plan de emergencia y mapas de riesgo geotécnico; y revisión de reglas legislativas.

Respecto  del trabajo que hay que desarrollar en el futuro, la académica de la Universidad de Tokio destacó sobre la necesidad de avanzar en un sistema de soporte de decisiones post-desastre; y en la integración del factor de envejecimiento y número de fallas previas en el análisis sísmico de la red.

Para el caso de Chile y México, la Profesora Alberto explicó que “los análisis sísmicos descritos pueden emplearse para llevar a cabo reparaciones que se consideren urgentes y priorizar la asignación de presupuesto para reemplazo de tuberías y construcción de nuevos segmentos. Otro factor importante es la recolección de datos del sistema hidráulico en cuanto a reparaciones realizadas anualmente y las que puedan considerarse directamente como consecuencias de eventos sísmicos. La aplicación de modelos de filtraciones puede emplearse para cuantificar el daño provocado incluso por sismos moderados en ambos países. Finalmente, es importante remarcar que el uso integrado de sistemas geográficos de información con los análisis sísmicos puede aportar beneficios considerables para mejorar la resiliencia de las ciudades”, concluyó la académica.

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